Al despertar, estaremos encantados de ofrecerles una auténtica y genuina experiencia de convivencia: un delicioso desayuno continental, repleto de exquisitos dulces. Podrán disfrutar de café, leche, té o yogur acompañados de cereales, frutas frescas de nuestro jardín, jugo de frutas, galletas, pan, tostadas con mantequilla y mermelada, ¡y por supuesto, los famosos croissants y mucho más!
El desayuno será aún más sabroso gracias a los productos caseros, como pasteles, tartaletas, donas y mermeladas hechas por nosotros, y también les haremos descubrir las especialidades típicas de nuestra región.
Además, estaremos atentos a cualquier necesidad, intolerancia o alergia alimentaria que deseen comunicarnos, para hacer su desayuno aún más agradable.